En su casa se respira música. En su habitación flotan armoniosamente las partituras, panderetas, el cello y las guitarras y, en su voz, se inhala ternura y dedicación. Inició su carrera musical hace 18 años en una audición de coro. Ha formado parte de las bandas Sándalo y Lunazul y colaborado con reconocidos grupos como Frágil y Líbido, luego decidió trabajar como solista y musicalizando obras de teatro. Se confiesa tímida en los escenarios, amante de la música clásica, no quiere casarse con nadie más que con la música y la fama nunca le ha interesado. Actualmente dirige dos coros y su dulce y melodiosa voz ha sido plasmada en dos discos propios “Básica” (2007) y “Voy” (2011).
*Por Diana Hidalgo
Magaly Luque creció rodeada de las canciones, los timbales y las óperas. La melomanía de sus padres contribuyó sin proponérselo a su amor y pasión por la música. Esa palabra que es y conlleva tantas cosas y que, para ella, es cartarsis, intimidad y su manera de decir las cosas que a veces no puede decir.
-En mi casa la música siempre estaba presente, a mis padres les gusta mucho. Escuchaban zarzuelas, música cubana, “Los morochucos”, “Fiesta criolla”. Todo el día cantaban y me llevaban a la ópera. No sé si es exactamente por eso que yo decidí que quería dedicarme a esto toda mi vida. En un comienzo yo quería estudiar diseño gráfico pero era muy caro y éramos cuatro hermanas. Entonces, llegué al coro un poco de casualidad y ahí dije: aquí es donde quiero estar, la música es mi lugar.
- Nunca me he conectado mucho con la música que estaba de moda, desde chica me gustaba mucho “Queen” por su estilo vanguardista y su relación con la música lírica, también los “Beach boys” y “Beatles”. Pero siempre me ha gustado mucho más la música clásica, Bach y Beethoven son mis ídolos. Inspiran y han inspirado mi música.
-No soy de las personas que dicen “yo hago una canción en 40 minutos”. A mí me gusta tomarme mi tiempo y hacerlo realmente bien. A veces una buena película o un buen libro me inspiran para comenzar a hacer mis letras. Me gusta mucho leer a Alejandra Pizarnick y Margarite Yourcenar. Alguna vez musicalicé algunos poemas de Pizarnick, pero como una cosa personal.
Sus experiencias en grupos musicales y colaboraciones han sido gratificantes e importantes para su carrera pero reconoce que prefiere trabajar sola, escribir sus letras y manejar sus tiempos.
-En “Sándalo” todas éramos amigas, todas escribíamos las canciones. Era un proyecto bien experimental, ninguna tenía mucha experiencia, estábamos aprendiendo juntas. Cinco chicas que tocaban canciones un poco fresas (risas). Yo era la bajista y también hacía coros. Nos divertimos mucho en esos tres años, le tenía mucho cariño a la banda. Alguna vez “La sarita” cuando recién estaba comenzando me llamó para formar parte de su grupo pero no lo hice por “Sándalo”. Nos fue bien pero tuvimos la mala suerte de que nos tocara un muy mal productor.
-“Lunazul” lo formé con mis compañeros del conservatorio, éramos un montón de gente, ocho en total. Definitivamente era un grupo más consolidado musicalmente. Ahí yo escribía todas las canciones, cantaba y tocaba el bajo. Fueron cuatro años muy bonitos y de hecho, algunos de los miembros del grupo siguen tocando conmigo en mis presentaciones como solista, los valoro mucho.
-Disfruté mucho colaborando con “Frágil”, fue una experiencia mostra, ellos son muy sencillos. Con Pelo (Madueño) también fue una experiencia muy interesante, me gustó mucho. Con “Líbido” creo que no tuvimos tanta conexión pero igual salió bien. Con “Daniel F” también todo muy bien, incluso ahora estoy en un proyecto con él que está mostro y que saldrá pronto.
-Creo que la dinámica musical en grupo y como solista es más o menos parecida pero me gusta más trabajar como solista. Prefiero yo sola llevar el control de mis canciones, mis acordes. Funciono mejor como solista.
Su versatilidad como compositora y cantante la ha llevado a musicalizar hermosas piezas de teatro, hacer una intensa canción para una película sobre terrorismo e, incluso, ponerle voz a un puercoespín y un “perro calato”, en obras para niños. Toda una caja de sorpresas.
-Cuando me propusieron hacer música para teatro me asustó un poco porque nunca lo había hecho. La primera experiencia en esto fue en el 2001, para una obra que escribió Jaime Nieto que se llamaba “Tinieblas”, era un poco sórdida y con una historia rarísima (risas), pero me gustó hacerlo. Luego musicalicé una obra de danza con Morella Petrozzi y luego obras dirigidas por Jorge Villanueva como “Momo”, “El sueño de la palomas”, “El profeta del silencio”, “Cascanueces”. Me ha gustado tanto este tipo de composiciones que ahora tengo planeado sacar un disco con una recopilación de todas mis piezas para teatro, no quiero que se pierdan en el tiempo. Es algo en lo que estoy trabajando y de todas maneras quiero que se concrete.
-Con Bruno Ortiz hice una canción para la película sobre terrorismo “Rehenes”, la canción se llama “Amén” y está en mi último disco, una experiencia interesante. Hacer las obras para niños me ha gustado mucho, ese proyecto lo hago con dos de mis amigas de “Sándalo” hago la voz de un gracioso puercoespín y hasta un perro calato, imagínate (risas), es muy divertido.
Para Magaly su compromiso con la música es muy importante pero la fama nunca la ha nublado ni le ha interesado. Su sencillez, algo de timidez y perseverancia la caracterizan y sus proyectos los hace con calma pero con mucho empeño.
-No me considero un rayito de sol en escena, la verdad soy bastante más tímida de lo que parece. El público me pone media nerviosa, me pongo heladísima y a veces no puedo tocar. Me tengo que tomar una anisado antes de empezar (risas). Al final es todo muy bonito, la música es mi pasión, mi estilo de vida y creo que la voz humana es el instrumento musical por excelencia.
-Ahora estoy dirigiendo dos coros, me apasiona hacerlo y sobre todo, cuando percibo el compromiso de mis alumnos. Tengo varios proyectos y estoy muy comprometida en ellos, pienso que cuando uno se compromete en algo lo debe hacer con pelos y todo. No soy de las mujeres que quiere casarse y tener hijos. La verdad tengo una relación muy bonita desde hace diez años pero no me quiero casar, no es lo mío (risas). La mayor parte de mi tiempo se lo dedico a la música. Tengo la idea de sacar un disco cada año.






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