Congo: donde el cuerpo de la mujer es un campo de batalla

24 04 2012

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Una niña de diez años es azotada hasta la muerte contra una pared de ladrillos. Antes había sido violada brutalmente a manos de un soldado combatiente de las FDRL, milicia ruandesa hutu denominada Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda. Los hutu son uno de los tres grupos étnicos que ocupa Ruanda –el mayoritario-, y Ruanda es un país muy pequeño de África Central que limita por el oeste con la República Democrática del Congo (RDC), también ubicada en África Central. Este hecho ocurrido el 27 de enero del 2009 es un claro ejemplo de lo que viene ocurriendo en el Congo hace varias décadas con total impunidad. Mujeres entre cinco meses y setenta años son violadas sistemáticamente. Cuarenta y ocho violaciones cada hora en promedio.

Por Diana Hidalgo

Feminicidio. El diccionario de la Real Academia Española (RAE) aún ignora el término. Sin embargo, es usado por millones de personas alrededor del mundo para denunciar y repudiar los maltratos y asesinatos en masa a mujeres en muchos lugares del planeta. Uno de los principales es el Congo, el segundo país más extenso del África. El país en donde ser mujer parece ser un castigo divino, un pecado o la peor suerte que uno puede correr –sin desearlo-, apenas nace. El término “feminicidio” es una adaptación de inglés “feminicide” y fue empleado por primera vez en 1976 en el tribunal internacional de Bruselas por la feminista sudafricana Diana Russell. Russell definía el término como: “el feminicidio se conforma en una suma de violencias aceptadas por una sociedad que ignora, silencia, invisibiliza y minusvalora las agresiones contra las mujeres”.

En el Congo las estadísticas son espeluznantes. Cuarenta y ocho mujeres y niñas son violadas en promedio cada hora (1152 en un día). Y, sólo en un período de doce meses –entre el 2006 y 2007-, 400.000 mujeres y niñas de 15 a 49 años fueron violadas. Las víctimas: mujeres entre cinco meses y setenta años. Estas cifras pertenecen al estudio titulado “Sexual violence against women in the Democratic Republic of the Congo: Population-based estimates and determinants”, publicado en mayo del 2011 en la revista científica American Journal of Public Health. Dicha investigación fue realizada por tres investigadores en salud pública: Amber Peterman, del International Food Policy Research Institute, Tia Palermo de la Stony Brook University, y Caryn Bredenkamp del Banco Mundial.

Un informe publicado el 22 de enero de este año por Human Rights Watch, una de las principales organizaciones internacionales independientes que desde hace 30 años se dedica a la defensa y la protección de los derechos humanos, afirma que la situación presentada en el estudio de mayo del 2001, no ha cambiado. Que se sigue registrando un gran número de violaciones cometidas tanto por miembros del ejército como por los grupos insurgentes que operan en el territorio congoleño. Pero, lo peor, señala este último informe, es la aparente impunidad para estos crímenes.

 

Congo no es un país

 

“Salvo por el nombre geográfico, África no existe”, decía decía Ryszard Kapucinski para plasmar la compleja realidad del continente. En el caso del Congo, es una realidad aún más compleja. Con más de cuatro millones de habitantes, es uno de los países más pobres del mundo y su escaso poderío militar –está rodeado de pequeños Estados con Ejércitos mucho más poderosos que el suyo-, contrasta peligrosamente con la riqueza de sus recursos naturales. Uno de los más polémicos es el Coltán. Mineral por el que el país se ha bañado en sangre para que el resto del mundo pueda tener los mejores celulares o los aparatos tecnológicos más modernos. Muchos hechos que han provocado que durante décadas se viva allí un clima de inestabilidad y violencia.

En el Congo se sigue viviendo una guerra civil que prácticamente comenzó en la Guerra Fría cuando Estados Unidos derrocó al presidente de turno –Patrice Lulumba-, y puso en su lugar a Laurent-Désiré Kabila. Kabila fue asesinado y tras su muerte se desató la guerra. En el 2005, Joseph Kabila (hijo del anterior presidente), asumió la presidencia del Gobierno junto a una supuesta pacificación del territorio. Sin embargo, lo que ha hecho es compartir el poder con algunos de los líderes de las facciones enfrentadas en la guerra civil.

Actualmente, en la RDC, operan entre siete y nueve facciones armadas que luchan por el control de las zonas, el poderío, y los recursos naturales. Las que más destacan: La FDRL (Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda), mayor responsable de las barbaries cometidas en el territorio; Ejército de Resistencia del Señor (LRA); Fuerzas Democráticas Aliadas/Ejército Nacional para la Liberación de Uganda (AFD/NALU); Movimiento de Liberación Independiente de los Aliados (MLIA); Alianza por un Congo Libre y Soberano (APCLS); Coalición de Resistencia Patriota Congoleña (PARECO); Fuerzas Republicanas Federalistas (FRF); Frente de Resistencia Patriótica de Ituri (FRPI) y Frente Popular por la Justicia en el Congo (FPJC). Además, el ejército nacional del país, Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC), también se suma a la lista de atropellos contra los derechos humanos cometidos por estos grupos insurgentes (en marzo del 2009, violaron en grupo a 21 mujeres y niñas). Uno de los principales, la violación sexual sistemática y violencia hacia las mujeres.

Es decir, en el Congo se vive claramente una guerra asimétrica propiciada por un estado tremendamente fallido. Un Estado en el cual los grupos armados han superado y pisoteado la soberanía del gobierno. Un Estado sin garantías donde el Derecho Internacional ha fracasado y los derechos humanos son utopías inalcanzables.

 

Más que violaciones sexuales: una cruel arma de guerra

Justamente, estos grupos armados utilizan como una de sus armas de guerra por el poder a las mujeres. Tal como señala la ONG Anmistía internacional -organización que trabaja por el reconocimiento de los derechos humanos-: “Las violaciones a mujeres por los grupos armados es frecuente, ya que se utilizan las agresiones sexuales como táctica de guerra, para aterrorizar a la población civil. La RDC es actualmente el país con un mayor número de violaciones a mujeres a manos de grupos armados. En las guerras contemporáneas, como la de la RDC, alrededor del 95% de las víctimas mortales son civiles, lo que implica gravísimas violaciones de los tratados internacionales de Derecho Internacional Humanitario, entre los que destacan las Convenciones de Ginebra.”

Esta violencia hacia las mujeres no sólo incluye violaciones sexuales. Sino también maltrato psicológico y físico, mutilaciones, torturas, desfiguraciones, violaciones brutales en las que las víctimas mueren producto de las heridas, violaciones colectivas y escenas en donde los soldados obligan a un padre a violar a su hija, su madre o su hermana. La peor catástrofe que se ha vivido en el país para ojos de muchos defensores de los derechos humanos.

Con ello, los grupos armados ganan poder y se aseguran soberanía en el territorio a través del miedo, del silencio, la intimidación y las amenazas. Según estadísticas de la ONU, hasta la fecha se han desplazado 250,000 personas del territorio congoleño en busca de paz. Por su parte, el Gobierno del país acepta las cifras y reconoce la terrible situación de la mujer en su país. Sin embargo, protege a su ejército y la mayoría de estos crímenes han sido pasados con total impunidad en los tribunales de la RDC.

Quizá la mayoría de personas podría considerar a este conflicto como un enfrentamiento étnico –en parte lo es-. Pero, más allá de ello, es un conflicto que se convierte en económico y social porque involucra la lucha por la riqueza del país (sus recursos naturales), como se ha mencionado anteriormente. Una lucha por el poder y el control de un territorio y una sociedad sumamente golpeados por la violencia y el crimen.





De exhibicionistas y anónimos observadores

27 05 2011

Todos hablan de las redes sociales: las investigan, las utilizan, las odian o las aman. No pasan desapercibidas. Y cuando se habla de ellas, por supuesto, Facebook y Twitter irrumpen en la conversación.

¿Y qué pasa si no tengo Facebook o Twitter? ¿Acaso no existo? Miramos como bichos raros a las personas que no los utilizan, como individuos anacrónicos. Parece que tuviéramos que probar nuestra real existencia en el mundo mediante un perfil de una red social.

Parece que nos gustara ser observados todo el tiempo, que nos sigan, que nos comenten, que les guste o les disguste lo que hacemos. Lo que antes sucedía –probablemente– en nuestras relaciones interpersonales del mundo real, ahora sucede a través de pantallas y botones.

Despidos, renuncias, rupturas sentimentales, eventos culturales, juergas de fin de semana. Todo está ahí y nos podemos enterar. No somos personajes de 1984, la visionaria novela de George Orwell, pero aún así podemos cumplir con el tentador papel de observadores, vigilantes omnipresentes a través de las pantallas. Ellas se convierten en nuestros ojos, en nuestras lupas. Y vaya adicción que generan.

Personalmente, detesto cuando las personas publican su vida entera en estos lugares. Se ha perdido la privacidad. Pareciera que el significado de esta palabra se ha enterrado a raíz de las redes. No es cosa de juego enterarse que tu mejor amiga se ganó una beca a Londres por una pantallita y no porque ella te lo dijo. Tampoco es juego perder un empleo por un “estado” publicado en una red social. En ocasiones, debo confesar, esto me da un poco de miedo: uno no sabe exactamente quién está observando o quienes acceden a tus contenidos, a esa información que depositas con suma confianza y tal vez ingenuidad.

Casi todas las cosas en exceso son malas. Si queremos vivir en un mundo orwelliano y ser los grandes hermanos observadores, hagámoslo. Pero con cuidado, con mucho cuidado.

DH
(Publicado en Link UPC N 15)





Rapsodia a las mutaciones del parque humano

4 01 2011

“La mutación es dolorosa: por tanto imperfecta siempre e incompleta” (Alessandro Baricco)

Empezaré escribiendo esta especie de “carta”, teniendo en cuenta que quizá el receptor piense que ya se habló mucho del tema o que ya existen suficientes investigaciones. Y es verdad. No hay muchos escritos sobre la mecánica de las cajas musicales o la psicología del actor en las películas surrealistas, pero sí muchos sobre medios de comunicación, la cultura y su desarrollo en la sociedad y los cambios que ha producido y que se han producido dentro de ellos. Por ello intentaré (en la medida de lo posible) ser amena y plantear puntos interesantes.
No haré como algunos teóricos o especialistas que cuando hablan de los fenómenos que ocurren en la sociedad (o en el patio humano) lo hacen como si hablaran de los fenómenos que les ocurren a los monos o a los pájaros del Caribe. Por eso, me tomaré como punto, como ejemplo, como testimonio, si se quiere, como conejillo de indias.
Yo: soy blogger hace más de un año; tengo un facebook con más de mil contactos; escucho música y veo películas desde mi laptop, visito constantemente la Wikipedia para enterarme de algunas cosas interesantes; la televisión me acompaña e intento verla diariamente; prefiero escribir en mis cuadernos que escribir en la pantalla de la computadora; llevo a todas partes mi mp4 con toda la música que bajo de internet y la escucho en todo momento; no me gusta leer desde pantallas, prefiero leer mis libros físicos y hojear cada una de sus páginas; me fascina el cine (mi computadora está llena de películas que bajo de internet un poco compulsivamente. En especial me gusta el cine independiente, el francés y el surrealista) y la literatura; en general, disfruto de apreciar el arte en todas sus expresiones; escribo siempre; no me gustan los ipads, iphones, televisores de última tecnología y derivados; me gusta leer el periódico en físico; escucho de vez en cuando la radio; tengo un celular pero, no me encanta la idea de tenerlo; disfruto de muchas conversaciones vía msn o vía facebook; he conocido gente a través de las redes sociales; tengo una cuenta en twitter la cual no uso demasiado; a veces leo algunas noticias por internet; me gusta mucho conversar y enterarme de nuevas cosas; pocas veces he participado en foros de internet o comentado en ellos; leo algunos blogs, de vez en cuando; no me encanta mandar mails.

Ahora no se puede hablar de medios de comunicación sin tecnología. Tecnología y medios de comunicación, Medios de comunicación y tecnología. Son como dos hermanas que no importa cuánto se pelen, siempre están juntas, como dos novios. Como Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, como la crema volteada con la miel. Difícil y terrible imaginarse un mundo, una sociedad, un imaginario mental sin medios de comunicación o sin desarrollo cultural. Pero también complicado adaptarse y aceptar todos sus cambios, sus mutaciones, sus transformaciones, sus olvidos y sus repercusiones. Debo reconocer que soy una futura periodista a la que no le entra totalmente en la cabeza todas estas nuevas tecnologías. Las acepto en parte, a las que me acomodo, pero le tengo recelo a algunas. Extraño los vhs ¿A ustedes les sucede lo mismo?
A Alessandro Barico: Alessandro…. “Los Bárbaros”, qué buen libro. Escrito de una manera amigable. No tienes una mirada fatalista ni conservadora como muchos otros autores que tratan e investigan del tema. Has conseguido reconciliar a las nuevas tecnologías y el comercio con la cultura y los medios de comunicación. Te acercas al fenómeno con delicadeza, buscando los detalles, desmenuzando el asunto. Una mirada de la que hay que aprender mucho (y lo digo también, por mi caso personal), debo aceptar mejor las mutaciones, como tú dices. Quizás soy un poco conservadora para estos tiempos.

Barico, en el texto mencionado, plantea tres ideas que me parecen importantes e interesantes para discutir el tema que estoy tratando y sobre las cuales trataré a lo largo de este texto: la nueva sensibilidad cultural que está surgiendo a raíz de los cambios en las tecnologías y en los medios de comunicación; la inmediatez en el consumo, las secuencias y la variedad de contenidos a las que las personas se ven expuestas constantemente; y la idea de que no se puede relacionar el avance tecnológico con la desgracia o la decadencia cultural si se quiere entender integralmente estos cambios.
“La nueva sensibilidad cultural” Suena bonito. Sucede que muchos teóricos, pensadores, filósofos, etc, conciben a “LA cultura” como algo sagrado y sacrosanto, como algo estático, clásico, inamovible y elitista. Con tantos cambios tecnológicos y en los medios de comunicación, la cultura, por así decirlo, se ha democratizado, se ha vuelto más accesible, más dinámica. A pesar de las resistencias y algunos conservadurismos, esta idea está siendo cada vez más aceptada. Las manifestaciones de la cultura de masas o de las culturas populares cada vez son más reconocidas. Salvo algunas excepciones ¿Quién iba a pensar que en los últimos años se alaben o reconozcan publicaciones como la saga de “Twilight” o la trilogía cinematográfica de “Stars wars” o la música chicha y la cumbia? Hoy, uno puede tener en su mesa de noche el segundo libro de Twilight y si quiere “Sueño de una noche de verano” de Shakespeare (No digo que esta idea me encante, pero es así. Y no está mal, y el que sea así no significa la “barbarie”).
Con ello quedan desterradas las ideas de filósofos como Theodor Adorno cuando dice:
“Hoy las obras de arte como las directivas políticas, son adaptadas oportunamente por la industria cultural, inculcadas a precios reducidos a un público reluctante, y su uso se torna accesible al pueblo, como el de los parques. Pero la disolución de su auténtico carácter de mercancía no significa que sean custodiadas y salvadas en la vida de una sociedad libre, sino que ha desaparecido incluso la última garantía de que no serían degradadas a la condición de bienes culturales. La abolición del privilegio cultural por liquidación no introduce a las masas en dominios que les están vedados, sino que en las condiciones sociales actuales contribuye justamente a la ruina de la cultura, al progreso de la bárbara ausencia de las relaciones”.
Baricco plantea que tanto en la literatura, como en el cine, la música, el internet e incluso bebidas como el vino o deportes masificados como el fútbol, ha cambiado algo, la tecnología y la comercialización los han transformado pero no necesariamente para mal, no para dejar de ser lo que son en sí (o lo que se entiende que son), sino simplemente para poder ser percibos de una manera distinta pero con la misma “esencia”. Quizás lo mismo pensaban los burgueses del el siglo XV, cuando llegó la imprenta con Gutemberg y desterró el manuscrito. Quizás, para decirlo en palabras del crítico de arte Walter Benjamin, pensaron que la reproducción técnica de los manuscritos les quitaba el “Aura” o, como diría Barico, el “Alma” a las letras y mensajes preciados de los libros. Pero no. Es simplemente una nueva manera de concebirlos y de consumirlos. No es fácil de aceptarlo, lo sé. Es interesante cómo se lo pregunta Barico en torno a los libros, pero, en el fondo, en torno a todas las otras manifestaciones culturales y medios de comunicación:
“¿qué clase de mundo ha sido generado por una mutación de este tipo? La equivalencia entre comercialización en auge y destrucción es real? ¿La idea de que se trata de un genocidio en el que estamos aniquilando es una idea inteligente o falsamente inteligente? No se trata de que me interese en particular el destino de los libros, es que ahí se está disputando un interesante partido: ¿es verdad que el énfasis mercantil mata el rasgo más noble y elevados de los gestos a los que se aplica?”.
¿El énfasis mercantil?, suena un poco feo para mí. Y (mea culpa), debo reconocer que muchas veces he satanizado al cine “comercial” en defensa del cine independiente y (según yo) más “interesante” y he hecho algo parecido con el tema literario. Pero vamos, aunque me cueste decirlo, es necesario despojarse un poco de estos pre-juicios y estereotipos. No todo lo “comercial” tiene que ser malo, hueco, vacío o tonto. Además, con el alcance de los medios de comunicación y el consumo grandemente masificado que se tiene de ellos, es complicado que una manifestación cultural, por ejemplo una película o un nuevo libro o una nueva canción, no se vuelva parte de la cultura de masas o no se vuelva “comercial”. Y una segunda cuestión, con todas estas mutaciones de las que vengo hablando a lo largo de este texto, ya no existe (o ya no es tan válido) “El paradigma del experto”. Como lo plantea Henry Jenkis en “Adoración en el altar de la convergencia”:
“Podríamos entender esta discusión en términos de la distinción entre la noción de inteligencia colectiva de Piere Lévy y lo que Peter Walsh ha descrito como “el paradigma del experto”. Walsh sostiene que nuestros supuestos tradicionales sobre la pericia y el conocimiento se están derrumbando, o al menos transformando, en virtud de los procesos más abiertos de comunicación en el ciberespacio. El paradigma del experto requiere un cuerpo definido de conocimientos que puede dominar un individuo. Las clases de cuestiones que prosperan en una inteligencia colectiva, sin embargo, son abiertas y profundamente interdisciplinares; se deslizan rebasando los límites y hacen uso de los conocimientos combinados de una comunidad más diversa”.

Entonces, veamos…“Inteligencia colectiva”, un nuevo término para el patio humano. Un buen ejemplo para explicarla (creo yo) es el caso de la famosa Wikipedia (sí, esta especie de enciclopedia virtual a la que muchos profesores universitarios odian). La cuestión es así de sencilla: millones de personas a lo largo de todo el amplio patio humano comparten sus conocimientos sobre determinado tema (desde la 2da guerra mundial hasta el “Chi you”), en nueve idiomas distintos, lo hacen porque les da la gana, porque lo disfrutan. Eso es inteligencia colectiva. Pero volvamos un momento al “paradigma del experto”. Veamos, si antes la vecina de al frente de tu casa decía que Rembrandt pintaba desastrosamente, lo más probable es que el otro grupo de vecinas se escandalizasen un poco y digan algo como que “Rembrandt es Rembrandt, no hay discusiones”. Difícilmente sucede esto hoy en día, cuando hablamos de cine o de literatura contemporánea. El paradigma del experto se ha desvanecido o casi disuelto.
Al cine: Para esta dedicatoria citaré a Walter Benjamin en “La obra de arte en la era de su reproductividad técnica”: “El cine no sólo se caracteriza por la manera como el hombre se presenta ante el aparato, sino por cómo con ayuda de éste se representa al mundo en torno. (…) El cine ha enriquecido nuestro mundo perceptivo con métodos que de hecho se explicarían por los de la teoría freudiana. (…) el cine aumenta por un lado los atisbos en el curso irresistible por el que se rige nuestra existencia, pero por otro lado, nos asegura un ámbito de acción insospechado, enorme”. Gracias cine. Por enriquecer mi mundo perceptivo, por distraerme, por educarme, por hacerme sentir tanto y hacer que me pierda en tus colores infinitos plasmados en las pantallas. Gracias por ser uno de mis pasatiempos favoritos, por cambiarme la manera de ver las cosas, por hacerme pensar. Por hacer del patio humano un lugar más interesante.
Entonces, hasta este punto queda claro que, como plantea Baricco, no se puede (o no se debería) relacionar el avance tecnológico con la desgracia o la decadencia cultural si se quiere entender integralmente estás mutaciones o esta “nueva civilización” (los bárbaros, como los llama Barico). Sucede que, en la historia, estos cambios chocantes y que han causado escándalo en diferentes épocas, parecen ser cíclicos. Ocurrió con la novela burguesa, con la televisión, con la aparición de los videojuegos, etc. En cuanto al arte y a las manifestaciones culturales, como vengo sosteniendo desde líneas arriba, éstas también han cambiado y se han transformado gracias a la tecnología y a los medios de comunicación. Pero, hay nostalgia, claro que la hay. Difícil adaptarse a tanta mutación. Como lo analiza el historiador George Didi-Huberman en “Ante el tiempo: historia del arte y anacronismos de las imágenes” cuando dice que la historia del arte siempre está por recomenzar o cuando sostiene:
“Así la novedad (el origen-torbellino) exige comenzar, no con algo como la idea de una edad de oro –aquí representada por el arte griego–, sino, al contrario, con su destrucción, que se ofrece en eco directo y explícito con el estado del mundo “civilizado” en 1945, momento el que el pintor se siente “comenzando” verdaderamente su obra. He aquí por qué el artista de hoy puede sentirse más cercano a un fetiche de las islas Marquesas, del que no comprende nada, que a una estatua griega, que sin embargo, constituye su pasado estético más intrínseco”.
Así pues, con tantos años de cambios en el patio humano, el arte y las manifestaciones artísticas, también se han visto afectadas o cambiadas; recomienzan, se vuelven a escribir y a pintar pero no dejan de ser lo que son. Porque el mundo y todo lo que ocurre en él no es estático ni está sellado a prueba de movimientos. Parece que hubiese un afán escondido porque no cambien las cosas nunca, para que se queden estáticas. Quizás es que los grupos que tienen “el poder, el conocimiento, la última palabra”, temen ser desplazados. Bueno, si dejaran de tener una postura tan anacrónica y poco tolerante, quizás no serían desplazados. Los cambios no suponen un paso encima o adelante, suponen un paso lateral, al costado. No se elimina lo anterior, cambia, se enriquece, se transforma. Los contenidos siguen existiendo y seguirán existiendo en nuestro patio humano hasta que se termine nuestra civilización. Vivimos en una era de convergencias.
Convergencias. Para hablar de ello, citaré nuevamente al profesor y periodista Henry Jenkins:
“A su vez, la convergencia mediática incide en nuestra manera de consumir los medios. Un adolescente que está haciendo sus deberes puede hacer juegos malabares con cuatro o cinco ventanas: navegar por la red, escuchar y descargarse archivos Mp3, chatear con amigos, escribir un trabajo con el procesador de textos y responder a correos electrónicos, cambiando rápidamente de tarea. La convergencia está teniendo lugar en los mismos aparatos, en la misma franquicia, en la misma compañía, en el cerebro del consumidor y entre los mismos fans. La convergencia implica un cambio tanto en el modo de producción como en el modo de consumo de los medios”.

Como lo sostenía McLuhan en su tiempo, cuando decía que “Es imposible comprender los cambios sociales y culturales si no se conoce el funcionamiento de los medios de comunicación”, la tecnología y los medios de comunicación (que son extensiones de nuestros sentidos, como dice él), están sumamente ligados a nosotros en todos los sentidos. En el patio humano, no consumimos una sola tecnología, necesitamos muchas, nos nutrimos de muchas. Y el surgimiento de una nueva, los cambios o el avance de otras, no hace que olvidemos a la anterior. Todas convergen y conviven en un mismo espacio del patio humano y en nuestros imaginarios mentales. No porque llegó el internet a revolucionar lo establecido, dejamos de ver la televisión o escuchar la radio. Yo veo televisión (y sospecho que usted también). Lo que ha cambiado es que los medios, para triunfar en la audiencia, se están haciendo mucho más participativos: los programas concurso por televisión, los reality shows, los programas de consejería por la radio, etc. En términos de McLuhan, como si todos los medios quisieran enfriarse. Quizás es lo que pida la audiencia: la participación, la “inteligencia colectiva”.
A la televisión: Gracias por la compañía durante tantos años. Por contarme y mostrarme cosas que nadie me quería mostrar. Por asustarme, por informarme, por entretenerme. Por estar en on aunque no te prestara atención y me encontrara navegando en la internet, durmiendo o leyendo algo. Te adecúas a todos los cambios, por eso todos te tienen en sus casas, te miran. No eres una cajita boba, como algunos tontos dicen.

Llegó el momento de pasar al último punto que trataré en este texto: la inmediatez en el consumo, las secuencias y la variedad de contenidos a las que las personas se ven expuestas en este patio humano. Es interesante cómo lo analiza Barico a partir del modo de adquirir experiencia. Cómo ésta ha cambiado a través de los años y con las nuevas tecnologías, con la nueva civilización perteneciente a los bárbaros. Hace treinta años, probablemente, uno adquiría experiencia o conocimiento a través de un único libro, un único discurso escolar, un único discurso en la casa. Hoy eso sería imposible. Con tanta información y tantas ideas, imposible conformarse o aceptar tan sólo unas cuantas. Con nuestros cerebros acostumbrados a apretar botones y cambiar contenidos con ellos (y con tan sólo esa acción), más difícil aún. Un clic nos puede llevar a mundos distintos. Como dice Barico a “multiplicar la cantidad de mundo coleccionable en nuestro rápido surfing”. Ello constituye las “secuencias sintéticas” o “secuencias de consumo”:
“El punto exacto en el que se dispara su diferencia es la valoración de lo que puede significar, hoy en día, adquirir experiencia. Podríamos decir: encontrar el sentido. Es ahí donde ellos ya no se identifican con el manual de buenas maneras de la civilización que les toca y que, a sus ojos, ofrece únicamente retorcidas no-experiencias. Y vacíos de sentido. Es ahí donde se dispara esa idea suya de hombre horizontal, de sentido distribuido en la superficie, de surfing de la experiencia, de redes de sistemas de paso: la idea de que la intensidad del mundo no se da en el subsuelo de las cosas, sino en el fulgor de una secuencia dibujada en la velocidad, en la superficie de lo existente”.

Y no creo que estos “sistemas de paso” constituyan contenidos efímeros, vacíos o carentes de significado. Sucede simplemente que son muchos. En internet, por ejemplo, de un link pasas a otro link y luego a otro, y puedes pasarte en esta operación durante horas y, en cada link encontrar un pedacito de información que te interesa. La unes y armas tu rompecabezas para este mundo coleccionable que tenemos en el patio humano.
Luego de todo lo dicho hasta aquí (con agradecimientos, incluidos) debo decir que no sé si soy una bárbara, una semi bárbara o una post-bárbara. Tal vez les haya resultado un poco conservadora para estos tiempos. Tal vez lo sea. Intento no serlo. Intento luchar contra mis barreras mentales y acogerme cada vez más a las nuevas tecnologías aceptar los cambios como positivos a pesar de las nostalgias. De lo que sí estoy completamente segura es de que nuestro mundo no es estático (nunca lo fue y nunca lo será, felizmente) y que los cambios no son malos. Las mutaciones hacen que este patio humano sea más interesante. Cambiar, romper paradigmas y esquemas. Eso me lo enseñó mi escritor favorito y alguien a quien yo admito mucho: Julio Cortázar, cuando escribió la famosa no-novela o contra novela “Rayuela”. Qué escándalo el que causo el Cronopio, qué escándalo. La gente le teme a los cambios pues. El temor paraliza. Pero, afortunadamente, no ha logrado paralizar este mundo que, ahora más que nunca, lo percibo en movimiento y dinamismo, avanzando a pasos agigantados con los medios de comunicación, las tecnologías y las cada vez más gigantes industrias culturales.

DH





Informe periodístico sobre “LETRA”

17 09 2010

“LETRA” EN MADRID: ENCUENTRO DE CREADORES

Elogio y dinamismo a la cultura peruana

DEL 1 AL 4 DE SETIEMBRE SE LLEVÓ A CABO EN EL BARRIO DE LAS LETRAS DE MADRID, LA TERCERA EDICIÓN DE “LETRA”, ENCUENTRO INTERNACIONAL DE CREADORES. PERÚ FUE EL PAÍS INVITADO Y HOMENAJEADO
*Diana Hidalgo

Durante cuatro días, el barrio de las Letras de Madrid, lugar donde antaño vivieron los principales escritores del siglo de Oro como Lope de Vega, Cervantes o Góngora, se convirtió en el escenario idóneo para que la cultura peruana se luzca, brille y sea la protagonista. Los más de nueve mil kilómetros que separan a Lima De Madrid, resultaron invisibles cuando comenzó el diálogo entre la cultura peruana y la española. Creadores, intelectuales y periodistas del Perú fueron invitados de honor e intercambiaron sus puntos de vista en los diferentes conversatorios que tuvieron lugar en “Letra”. Se habló de literatura, cine, música, periodismo y poesía, a manera de un merecido homenaje a la cultura peruana y a sus principales exponentes. Todas las actividades del evento fueron de acceso gratuito.

Pero, “Letra”, no es una actividad aislada en donde se toma interés por promover y admirar a la cultura peruana. El panorama cultural en el Perú, en los últimos años, ha ido tomando protagonismo y dinamizándose. Este año, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) e inversionistas privados, aportaron nueve millones de soles para la remodelación del Museo de arte de Lima (MALI), con el objetivo de promover las manifestaciones artísticas y culturales peruanas. Según Cecilia Pardo, curadora de arte del MALI, desde su reapertura, el museo ha batido el récord en visitas: más de setenta mil hasta el momento.

El cine peruano está siendo reconocido mundialmente, gracias a la cineasta Claudia Llosa, con la nominación al mayor premio de cine mundial (El Óscar) y el máximo premio en el festival de cine de Berlín (el oso de Berlín), con su segunda película “La teta asustada”. Recientemente, Javier Fuentes-León, otro cineasta peruano, obtuvo veintidós premios internacionales con su película “Contracorriente”, además, CONACINE (Consejo Nacional de Cinematografía), la ha seleccionado como la representante peruana para participar en la próxima edición de los premios Oscar 2011.

Finalmente, mientras en Madrid se daba por terminada con mucho éxito y acogida la tercera edición de “Letra”, en Lima, en el salón Dorado de Palacio de Gobierno y con las palabras alentadoras del presidente García “Tiene usted el privilegio de ser el primer ministro de Cultura juramentando en el Perú, privilegio que envidio”, Juan Ossio, filósofo y antropólogo, juramentaba como ministro de Cultura, con lo cual se consolidaba la creación del Ministerio de Cultura en el Perú. Según la ley Ley Nº 29565 por el cual se creó, su principal función es la de ser rector del sector cultural, con la función de diseñar, establecer, ejecutar y supervisar la política nacional y del sectorial cultural.

ANTECEDENTES DE LETRA Y PRIMERAS EDICIONES

“Letra” nace en el 2009, por la iniciativa de la Fundación Temas de Arte. Esta fundación lleva once años ininterrumpidos llevando a cabo importantes proyectos de trasfondo social, cultural y artístico en la ciudad de Madrid. Según Beltrán Gambier, director artístico de “Letra” y una de las principales figuras en este evento, “Letra” se creó principalmente para dinamizar culturalmente el Barrio de las Letras de Madrid y servir de punto de encuentro a creadores del ámbito nacional e internacional.

La primera edición de este encuentro de creadores se llevó a cabo en julio del 2009 y tuvo a Buenos Aires como la ciudad invitada. Contó con el apoyo y colaboración de la Municipalidad de Madrid, La Comunidad de Madrid y la Municipalidad de Buenos Aires. Según el documento oficial de la Fundación Temas de Arte “Memoria de actividades 2000-2009”, logró un alto impacto mediático y promovió considerablemente el turismo en la capital española. Además, se tuvo especialmente en cuenta la participación de jóvenes y la promoción de la lectura. Participaron en el encuentro: Juan José Campanella, Eliseo Subiela, Abel Posse, Rafael Spregelburd, Alicia de Arteaga y Álvaro Abós, quienes fueron recibidos por prestigiosos pares madrileños.

La segunda edición, se llevó a cabo en noviembre del 2009 en Buenos Aires y tuvo como ciudad invitada a Madrid. Contó con el apoyo de la fundación YPF y de Air Europa. Según el documento oficial de la Fundación Temas de Arte “Memoria de actividades 2000-2009”, se inauguró en el Salón dorado de la casa de la literatura de Buenos Aires con el discurso de Hernán Lombardi, ministro de cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y; Víctor del Campo y Beltrán Gambier, directores del festival. Participaron en el encuentro: la escritora Soledad Puértolas, el cineasta Imanol Uribe, el director del suplemento cultural del diario ABC, Fernando Rodríguez Lafuente, la galerista Oliva Arauna y el periodista especializado en teatro, Rafael Esteban, Martín Caparrós, Sergio Renán, Javier Daulte, Ernesto Schoo, Lucrecia Martel, entre otros.

LO QUE HUBO EN LETRA: RADIOGRAFÍA DE LETRA 2010 Y SUS ACTIVIDADES

“Letra” 2010 se llevó a cabo con el patrocinio de Telefónica, Air Europa, Hotel Me, Comunidad de Madrid, Municipalidad de Madrid y la Embajada de Perú en España. Unos de los principales y más homenajeados invitados al encuentro fueron Mario Vargas Llosa y Fernando de Szyszlo, quienes se encargaron de inaugurar el evento. También se contó con la presencia de importantes creadores e inteelctuales como: Santiago Roncagliolo, Claudia Llosa, Martín Rodríguez-Gaona, Javier Echecopar, Yolanda Vaccaro, Fernando Iwasaki, Jessica Zorogastua, entre otros, Las actividades que se realizaron:

• El miércoles 1, en el Cine Doré, se proyectó la película de Mario Vargas Llosa “La fiesta del Chivo”.

• El jueves 2, se llevó a cabo uno de los principales y más concurridos eventos del encuentro: la inauguración. Se realizó en el Ateneo de Madrid y consistió en un coloquio a cargo de Mario Margas Llosa y Fernando de Szyszlo. Hablaron de literatura, de indigenismo y de sus vivencias personales como creadores e intelectuales.

• El viernes 3 hubieron tres importantes eventos: En la Casa Museo Lope de Vega, se llevó a cabo un encuentro sobre periodismo cultural con la participación de Yolanda Vaccaro y Fernando Olmeda. En el Ateneo de Madrid, mesa redonda sobre arte con la participación de Fernando de Szyszlo, Víctor del Campo y Beltrán Gambier. En el teatro Kapital, se proyectaron frases de los escritores peruanos Mario Vargas Llosa, Fernando Iwasaki, Jorge Eduardo Benavides, Santiago Roncagliolo y poemas de César Vallejo.

• El sábado 4, se llevó a cabo el encuentro sobre cine con la participación de Claudia Llosa y Patricia Ferreira, en el Caixaforum. En la Casa Museo Lope de Vega, encuentro de literatura con la participación de Santiago Roncagliolo y Marta del Riego. Cerrando con broche de oro, en la Casa Museo Lope de Vega dos poetas peruanos, Jessica Zorogastua –ganadora del Premio de Poesía Paul Beckett–y Martín Rodríguez, y dos poetas españolas, Almudena Guzmán y Amalia Bautista, declamaron poemas de Vallejo en un sentido y concurrido homenaje a este.

LOS PERSONAJES DE “LETRA” OPINAN

Beltrán Gambier: el director artístico de LETRA

Beltrán Gambier, quien dirige desde hace 16 años la revista “Intramuros”, especializada en temas culturales y autobiografías, es director artístico de “Letra” y combina su profesión de abogado con un intenso protagonismo en la vida cultural en distintos países de habla hispana, afirma que la tercera edición de “Letra” superó todas las expectativas que se tenían previstas en cuanto a público, sostuvo que, en el acto inaugural, se quedaron 100 personas fuera sin poder ingresar a la Sala del Ateneo. En cuanto a este acto, sostuvo: “El diálogo entre Vargas Llosa y Szyszlo fue el hecho más importante y singular. El público se quedó encantado con estas dos grandes figuras de la cultura universal conversando en plan íntimo”. Manifestó también que el resto de las actividades contó con una buena cantidad de público. Sobre todo, el recital de poesía en homenaje a César Vallejo en la Casa Museo Lope de Vega: “Sufrimos un colapso. Otra vez quedó mucha gente fuera pese a que se habilitó el jardín de la casa con sillas como no se había visto nunca”.

Gambier se mostró feliz de haber contribuido a este gran homenaje a la cultura peruana y haber participado activamente en la decisión de elegir a Perú como país invitado al evento. Manifestó que el conjunto de los encuentros marcaron un altísimo nivel y la gente pudo apreciarlo. En cuanto a la promoción y difusión cultural de Perú en relación a España, sostuvo que España lleva cierta ventaja en la promoción cultural con los países de Latinoamérica incluido el Perú por la fortaleza de sus industrias más no por el nivel de creación.

Sobre la creación del ministerio de Cultura en el Perú, manifestó que hay una polémica sobre la necesidad o no de contar con ministerios de cultura. Dijo, enfáticamente: “Soy ferviente partidario de que existan. En cuanto a la figura de Juan Ossio no paro de escuchar comentarios laudatorios por su designación. Lo celebro”.

Yolanda Vaccaro: invitada de honor en la mesa redonda de periodismo literario

Yolanda Vaccaro, corresponsal del diario el Comercio desde 1992, especializada en temas políticos y culturales y participante de la mesa redonda sobe periodismo literario que se llevó a cabo en “Letra”, sostuvo que Perú fue el país invitado en el encuentro de este año gracias a la iniciativa de Beltrán Gambier: “Perú fue el país invitado en Letra este año gracias, en primer lugar, a la iniciativa de Beltrán Gambier, una persona culta y conocedora de la cultura que existe en nuestro país. Gracias a su iniciativa Perú se lució estos días en España”.
Manifestó que el evento que tuvo más acogida fue el acto inaugural a cargo de Mario Vargas Llosa y Fernando de Syszlo: “Definitivamente el plato estrella fue la charla inaugural ofrecida por Mario Vargas Llosa y Fernando de Szyszlo. A este acto asistieron centenares de personas, muchas se quedaron fuera por falta de espacio”. Otro evento que resaltó por su relevancia y asistencia fue el recital en homenaje a César Vallejo, acerca de ello, sostuvo: “Asistió un número desbordante de personas al acto de clausura, un recital poético en homenaje a César Vallejo; la sala se quedó pequeña en la Casa Museo Lope de Vega y decenas de personas oyeron el recital desde los jardines. Este último hecho sí llamó la atención positivamente porque todos sabemos que la poesía no es precisamente lo más comercial que hay. Fue un éxito”.

En cuanto a su participación en la mesa redonda sobre periodismo literario, sostuvo: “Hablamos sobre la difusión de temas culturales españoles en Perú y Latinoamérica y viceversa. En este aspecto coincidimos en que se informa mucho más en Latinoamérica sobre lo que acontece en España que en España sobre lo que ocurre en Latinoamérica. Prueba de ello es que la mayor parte de medios de comunicación latinoamericanos relevantes cuenta con corresponsales en España (como El Comercio) mientras que los medios españoles suelen tener corresponsales en Latinoamérica únicamente en México, Argentina y Cuba -en este último caso por motivos particulares que todos conocemos-. También hablamos sobre periodismo cultural e independencia frente a intereses comerciales; comentamos la difícil tarea que tienen medios de comunicación y periodistas para poder ejercer un trabajo verdaderamente independiente de las fuentes de financiación. Todos sabemos que el poder político y económico en la medida en que ejercen de anunciantes pueden querer interferir”.

Sobre la promoción y difusión cultural de Perú en relación a España, sostuvo que a Perú le hace falta crear una marca cultural como la tienen México, España o Colombia así como también potenciar el trabajo de los creadores peruanos que viven en Perú y en el extranjero y formar espacios para que puedan dar a conocer sus creaciones. Se mostró apenada porque “Letra” tuvo ínfima difusión en el Perú, a diferencia de lo que ocurrió en España: “En esta ocasión no hubo la repercusión que se esperaba en Perú”.

En cuanto a la reciente creación del ministerio de cultura en Perú, manifestó que está en contra de aumentar el tamaño del Estado tanto en Perú como el cualquier otro país del mundo. Dijo que lo que se tendría que haber hecho es potenciar y optimizar el Instituto nacional de cultura y los otros entes culturales existentes en el país. Sobre el nuevo ministro de cultura, afirmó: “El señor Ossio es un profesional de primera que merece todos mis respetos”. Por último, dijo que le parece muy pronto para juzgar esta decisión del Estado: “De todas maneras es pronto para juzgar; hay que ver qué hace el nuevo ministerio y, si su labor es digna de elogio, todos la elogiaremos”.





Revista

8 07 2010

No sale bien la portada :/





Cuando la mina se queda sin plata: el complejo caso Doe Run

20 06 2010

¿Qué sucede cuando una empresa privada se declara en quiebra? ¿El Estado debería intervenir, debería condonarle la deuda? ¿Qué debería hacer? Desde hace unas semanas, el caso de la compañía minera y metalúrgica Doe Run, se viene exponiendo en los diferentes medios de comunicación.

Y es que, esta compañía estadounidense que, maneja el Complejo Metalúrgico de la Oroya y la mina Cobriza en Huancavelica, se declaró en estado de insolvencia en octubre del año pasado y paralizó sus actividades. El problema es que en medio de este “estado de insolvencia”, esta empresa le debe al Estado peruano, más de 70 millones de dólares. Sí, escuchó bien, 70 millones.

A manera casi de serie cómica, hace pocos días, el abogado del dueño de la minera, pidió que les den plazo de un año para pagar cada millón. Entonces, ¡700 años! Vaya burla tan atroz; vaya que las autoridades lo permiten. Porque es cierto, desde un primer momento no fueron lo suficientemente fuertes como para no permitir que esta empresa extranjera los “pasee” de esta manera.

Más allá de las declaraciones infortunadas que han dado algunas personas involucradas en el caso, el problema más grave son los 3500 trabajadores del Complejo Metalúrgico de la Oroya, que se quedarán sin trabajo; y las pérdidas que todo esto supone. Eso es lo más terrible. Como era de esperarse, dichos trabajadores han tomado carreteras, se han enfrentado a la policía y se han declarado en huelga indefinida; las clases en los colegios de la Oroya se han suspendido y los negocios han cerrado. Todo esto porque el Estado amenazó con cerrar el Complejo hasta que no se pague la deuda. Aplaudo que el Estado ponga brazo firme en este caso (cosa que debió hacer hace mucho). Pero, ¿Cómo les dices a estos 3500 hombres que ya no tendrán trabajo, por lo tanto, no tendrán como mantenerse, ni mucho menos, mantener a sus familias? Asunto bastante complicado.

Porque yo no creo que el sentir de estos trabajadores sea un “chantaje propiciado por los funcionarios de Doe Run”, como afirman algunos despistados políticos. Es lógico que estas personas al sentir que se quedarán sin trabajo, protesten y se sientan sumamente afectados.

La cuestión es bastante compleja. Se rumorea que una posible solución sería la nacionalización de la empresa. Por otro lado, yo creo que al Estado no le corresponde ser salvavidas de ninguna empresa privada; los que deberían comenzar a financiar a esta compañía en quiebra sería el sector privado interesado en que se realice esta actividad minera. A estas alturas, me parece que hay dos opciones: la primera, que el gobierno ceda a los reclamos de Doe Run y le condone la deuda; la segunda, que el Estado tome el control de la empresa, es decir, la nacionalización.

La primera opción, sería una muestra de desatino y falta de autoridad por parte del gobierno hacia la inversión privada. La segunda opción, demostraría, por un lado, fuerza política; pero, por otro, debilidad institucional.

Hay que tener en cuenta, también, que en el tema económico y logístico; no sé si el gobierno estaría preparado para manejar una compañía como esta. En todo caso, habría que pensar seriamente en estas posibilidades porque, mientras tanto, 3500 familias se están quedando sin sustento económico, la carretera central está bloqueada y se están perdiendo miles de soles en actividad minera en la Oroya. No es para tomarlo a la ligera.

DH





De Hollywood a Nazca: el desastre de la seguridad aeroportuaria

20 06 2010

Como todas las noches, prendo el televisor y me dispongo cómodamente –o casi cómodamente–, a ver las noticias. Pocas veces una noticia me llega a sorprender realmente o llamar la atención de una manera particular; pero, esta vez, fue diferente. El titular decía algo así como “Avioneta que partió de aeródromo de Nazca ha sido secuestrada por banda de narcotraficantes”.

Confieso que esto me sonaba a película de acción hollywoodense –de esas en las que siempre contratan a George Cloony o a Brad Pitt–; tras esta evocación a cine comercial, recordé que horas antes había escuchado por la radio que una avioneta valorizada en más de dos millones de dólares había desaparecido con siete pasajeros más el piloto y el copiloto. ¡Vaya sorpresa!, era la misma que ahora veía en las noticias.
¿Narcotraficantes avezados secuestrando avionetas para luego, probablemente, utilizarlas para transportar droga y dinero mal habido? ¿Cómo y en qué circunstancias puede ocurrir eso? ¿Por qué? Honestamente mi cerebro alberga dos hipótesis acerca de este hecho desafortunado.

Hipótesis uno: El aeródromo de Nazca cuenta con medidas paupérrimas de seguridad (o incluso nulas). No cuenta con suficientes policías en la zona, personal autorizado; y lo peor, con registros estricta e inmaculadamente revisados sobre los pasajeros que suben a las diferentes avionetas. Porque si hubiera existido todo esto, hubiera sido muy difícil (tal vez imposible) que ocurra lo que en efecto ocurrió. Y sé que algunas personas un poco cándidas podrán decir: “Quizás sólo fue un accidente, una infortunada distracción”. Bueno, un “accidente” puede ocurrir una, dos, e incluso tres veces. Pero, en lo que va del año, ya han sido secuestradas (quizás la mejor palabra sea “robadas”), diez avionetas.

Hipótesis dos: Los supuestos siete temerarios narcotraficantes estaban en combinación con las autoridades que se encontraban en el aeródromo a la hora de abordar la avioneta, por eso no les pidieron ni papeles en regla, ni los verificaron en la reniec, ni nada. Esto suena a las películas hollywoodenses que hablé al inicio de este texto ¿no? Sí pues.

Debido a que la hipótesis dos es enfermamente ficticia, me quedaré con la hipótesis uno que, es mi parecer, la más coherente (hasta ahora). Bueno, la realidad es que en el aeródromo de Nazca no existen las adecuadas cámaras de seguridad, las torres de control (ni las avionetas) tienen GPS adecuados. Me pregunto, con tantos avances tecnológicos, un aeródromo que se ubica en uno de los principales destinos turísticos del Perú´, ¿no sería lógico que las autoridades de dicho aeródromo y las autoridades que velan para que el servicio en los aeródromos y aeropuertos sea el más adecuado, se hubieran preocupado tal vez por instalar una mayor cantidad de cámaras de seguridad y un sistema moderno y completo de GPS? Parece que se les olvidó.

Si bien es cierto, esto puede haber sido un gran error; el peor error, creo yo, fue el de no tener un registro completo y comprobado de todos (absolutamente todos) los pasajeros que entran y salen del aeródromo y que suben y bajan de las avionetas.

Basta de tantos errores y desatinos. Primero, se asaltan buses; luego, embarcaciones en la selva y; ahora aviones. ¡Por favor!, la gente día a día se va a sentir más insegura hacia donde voltee. Estamos en un país, que se ha encargado de criticar a la informalidad y a la corrupción, pero que, en situaciones tan elementales como esta, al contrario de luchar contra ella, la provocan. El hecho del robo de estas avionetas, además, afecta directamente al turismo. Supongo que no muchos turistas, luego enterarse de este hecho, les siga provocando mucho conocer las Líneas de Nazca.

Ahora cierro los ojos y pienso: al diablo con los dos millones que cuesta la nave, lo que más lamento es la desaparición del piloto y el copiloto de la avioneta. Sus padres, esposas, hijos, familias. Son dos vidas que no sabemos si seguirán con esa privilegiada condición. Dos personas que, tal vez, estuvieron en el momento y en el lugar incorrecto. Y todo por la inseguridad, por la maldita inseguridad.

DH





Periodistas 3.0

12 06 2010

Hace unos días, asistí al conversatorio “Derribando Muros”, a propósito de la publicación del libro “Derribando muros. Periodismo 3.O: Oferta y demanda de comunicación en el Perú de hoy” (escrito por Silvia Miró Quesada, Juan Biondi y Eduardo Zapata).

La conversación fue realmente interesante. Tratamos principalmente los muros que hay que derribar para ingresar por completo a este mundo 3.0; cumpliendo con las necesidades de las diferentes nuevas audiencias en los nuevos escenarios comunicativos.

Electonalidad, escribalidad, nuevas plataformas, nuevos periodistas; algunas de las palabras que se utilizaron repetidamente a lo largo del discurso. Me parece esencial que tanto los profesores de comunicaciones de las diferentes universidades, como las personas que actualmente se encuentran laborando en los medios tradicionales y, sobre todo los estudianets de comunicaciones (especialmente periodistas); se empapen y familiarizen con estas temas.

Porque el mundo de la información y de las comunicaciones ya no es el de antes: todo ha cambiado. Hasta tal punto que en pleno conversatorio levanto la mano y pregunto: ¿Ustedes creen que los periódicos y los libros ya no van a existir más en físico, sólo los vamos a ver y a leer a través de una pantalla electrónica? PAM!: polémica. Y esque algunos escandalizados creen que esta es una pregunta hereje y creen que no; otros creen que tal vez, un poco apenados (me incluyo en ese grupo); y otros dicen que sí, que el contenido será el mismo, que sólo cambiará el formato (osea que con el tiempo, las versiones en físico desaparecerán).

Creo que hay que casarnos con la tecnología y con los nuevos medios; sin embargo, yo nunca podré divorciarme de las tapas de mis libros, de sus páginas, de su olor; tampoco de las hojas cenicientas de mis periódicos. LLámenme bígama si quieren, llámenme romántica y periodista “conservadora”. Si quieren lo soy.

Soy bloguera, twittera y facebookera; pero me sigue gustando el olor de mis libros y de mis periódicos.

DH





¡Vinimos por arriba!: El desastre del transporte público limeño (y de los policías, de paso)

31 05 2010


Viernes a las ocho de la noche. Me encuentro en el micro (la S, para ser más exactos), escuchando “Todo lo demás” de Calamaro. Estoy algo cansada y con ganas de llegar a mi casa. El tráfico, por supuesto, es espantoso. Carros y buses y micros y taxis y motos estancados, detenidos en el tiempo y en el espacio por tantos minutos valiosos. Tantos minutos eternos y desesperantes. Tantos minutos en los que la gente quisiera volar y escapar de ahí; de ese infierno de sonidos, de luces y de aparatos de lata.

Todo marcha normal: claxon a cada minuto, diez minutos en cada semáforo, los buses y micros atiborrados hasta el delirio de pasajeros, el tráfico que no avanza. Hasta que, cuando el micro en el que iba yo pasaba por el Óvalo Higuereta (Surco), decide apagar sus luces para viajar piratamente por debajo del Óvalo (y no por arriba, como debería), con el objetivo –seguro– de ganar tiempo y más pasajeros. Lo de siempre señores: la cultura de “Pepe el vivo”. La informalidad, la trampa.

No era la primera vez que pasaba eso, cuando viajaba en micro. Nunca pasaba nada, así que dije, bueno, nadie va a hacer nada. Pero, inesperadamente, a dos cuadras de haber pasado el Óvalo Higuereta, un policía fortachón y con bigote negro para el micro con un grito y le dice al chofer: “¿Por dónde has subido?” (en tono molesto y voz rugosa). El Chofer, nerviosísimo y con la voz cortada, dice: “Por arriba jefe, por arriba, hemos subido por arriba”. El policía, con aire de autoridad y arrogancia dice: “¿Tú crees que yo soy ciego?, Dame tus papeles”. El chofer dice: “Verdad jefe, hemos subido por arriba”. Luego, como salida de película de comedia absurda, el chofer voltea, hace un giño coqueto de ojo, mirando a los pasajeros –que estábamos mirando toda esta escena–, diciendo “¿Sí o no que subimos por arriba?”.

En ese momento me quedé absorta y esperé a que los demás movieran los labios. Oh, sorpresa: todos en coro gritaron –en un tono de risa y comicidad, incluso–: “¡Vinimos por arriba!”. Y empezaron a cuchichear: “Qué pesados estos policías”, “Me quiero ir a mi casa”, “Qué tiene que hayamos venido por abajo, tanto problema hacen”, etc. Todo en tono de burla, con cero respeto a la autoridad (que supuestamente son los policías).

El cobrador se mata de risa, mientras el chofer le enseña los documentos al policía. El policía los ve; luego decide revisar si en el micro hay botiquín (como lo indica el reglamento), si todos los pasajeros tienen sus boletos correspondientes, etc. Todos los pasajeros con cara larga, aburridos, se quieren ir a sus destinos y sólo les importa eso; nada más.

El policía, con tono de autoridad, le dice al otro policía de rango menor (que está al otro lado del micro): “Ya, ya, ya ponle la papeleta”. El cobrador sigue relajado, riéndose disimuladamente. El chofer, sonríe y saca (disimuladísimamente) un reluciente y verde billete de diez soles y se lo pone en la mano al policía. El policía lo acepta. Se hace el que no pasó nada; y luego el micro arranca, sigue su curso y nadie dice nada, nadie hace nada: todos ciegos y sordos y mudos.

Me pregunto: ¿Ese policía, que “actuaba” tan determinado y molesto, realmente estaba dispuesto a poner la papeleta o sólo buscaba obtener una jugosa “coima”? Aunque sea la triste realidad, me inclino a creer lo segundo. Pero lo peor es que todos los pasajeros que estábamos en ese micro fuimos testigos y cómplices de eso. Lo peor es que cuando supuestamente se quiso “seguir las reglas y sancionar un acto indebido en el transporte”, todos preferimos ser cómplices del chofer y mentir para irnos más rápido de ahí; sin importar que eso “esté mal” o no sea “lo correcto”. Todos preferimos tomarlo a la broma.

Pero luego, en otros contextos, seguramente esos mismos pasajeros, critican la situación del transporte público y bla bla bla: hipocresía. Todo empieza por uno mismo, si en esas pequeñas situaciones no colaboramos a que se respete la ley y mejore el transporte público; nunca mejorará.
En cuantos a los policías, es una penosa realidad que se denigren de esas maneras. No quiero generalizar, porque también hay muy buenos policías que cumplen su trabajo y son honestos. Los otros, bueno, a ver hasta dónde les llega la conciencia.

Llegué a mi destino, me bajé del micro y le pregunté al cobrador en tono sarcástico: “¿y al final no les pusieron la multa no?”, me miró con cara de sorpresa y no dijo nada. Arrancó y se acabo la historia.
Historia que seguramente se repite miles de veces al día en muchos lugares de Lima: esta es nuestra realidad pues. Cambiarla podemos, sólo hay que querer hacerlo. ¿Tarea de los políticos?: en parte. ¿Tarea de los ciudadanos?: absolutamente.





El pisco es peruano!…el espía también!

18 11 2009

Cuando crees saber todo lo que es capaz de hacer el ser humano para obtener dinero y te encuentras con noticias como esta te da asco. Y esque sí da asco, da asco vender a tu país por tres mil dólares…traicionar…expiar…¿en qué estaba pensando? ¿en qué estabas pensando Víctor Ariza? ¿estabas pensando?
Es cierto que todos nos podemos equivocar…ojalá el pueda aprender de su error y realmente arrepetirse, eso sí, con un buen castigo en la cárcel.

Y los chilenos, qué cosa quieren los chilenos, robarse más territorio peruano?..adueñarse del pisco? de la diablada?..para que guerra!..para qué armas…quien los entiende.
Vivimos en un mundo y en una sociedad de locos!

Aquí algunas reacciones de la gente ante esta noticia:

http://elcomercio.pe/noticia/370260/caso-espia-peruano-inunda-calles-lima-indignacion

cambio y fuera :)








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