McLuhan hizo bien en plantear hace unos años una distinción que resulta, en estos tiempos, tan útil e ilustrativa: la distinción entre medios cálidos y medios fríos. En palabras de él mismo: “ El teléfono es un medo frío o un medio de definición baja debido a que se da al oído una cantidad mezquina de información y el habla es un medio frío de definición baja, debido a que es muy poco lo que se da y mucho lo que el oyente tiene que completar. Por otra parte, los medios cálidos no dejan tanta cosa que el público haya que rellenar o completar, por lo tanto, los medios cálidos son de poca o baja participación, mientras que los medios fríos son de alta participación para que el público los complete. Por lo tanto, un medio cálido, tal como la radio, surte naturalmente en el usuario efectos muy diferentes a los que produce un medio frío, tal como el teléfono”.
Con más de cuatro años formando parte del internet y más de 500 millones de usuarios registrados en todo el mundo, facebook es sin duda un medio frío. Y lo llamaré un medio (aunque sé que el medio es el internet y no una plataforma dentro de este), debido a la creciente importancia y protagonismo que creo está tomando en las vidas, formas de interacción con otros, utilización del tiempo libre, entre otras cosas; de los millones de usuarios que hemos caído rendidos ante tanta maravilla (y tanta información).
¿Por qué tanto éxito? ¿Por qué tantos usuarios? ¿Por qué pasamos tantas horas metidos para ver qué encontramos ahí o de qué nos podemos enterar, qué nueva foto podemos ver o compartir? Mi hipótesis es que facebook es una de las plataformas de internet que demanda –y requiere– de más participación e interacción de parte los usuarios. Es decir, facebook, es ahora, el medio frío por excelencia.
En facebook ya no somos sólo “personas”, nos convertimos usuarios, identidades virtuales. Y es que en facebook, a diferencia de otras plataformas como Second life (en las cuales la fantasía prima sobre la realidad y donde uno puede tener el pantalla y en el ciberespacio todo lo que no tiene en su vida “real”), la gente construye una identidad a partir de elementos virtuales. Pero es una identidad que no escapa tan desmesuradamente de la “realidad”.
En facebook uno puede decir lo que piensa, lo que hace (en pequeñas frases); escribir poemas, cartas etc. (en forma de “notas”), compartir sus fotos personales, en eventos, en grupos y ver las fotos de sus contactos; contar nuestros gustos e intereses (pasatiempos, ideologías políticas y religiosas, libros favoritos, películas que más nos gustan o música que escuchamos); tomas test de personalidad y compartirlo con los contactos; unirnos a “grupos” o “páginas” de nuestro interés; compartir videos o enlaces de otras páginas; chatear con amigos vía el chat de facebook; obtener frases de la fortuna, predicciones o de nuestros escritores o cantantes favoritos; ofrecer productos o servicios profesionales; e incluso, jugar algunos juegos de rol o de prueba de habilidades.
Fuera de esas posibilidades, lo más importante es que facebook da la posibilidad de interactuar en tiempo real con las personas que tenemos como contactos. Podemos refutar a cada cosa que dicen o estar en acuerdo o desacuerdo con un “Me gusta” o “No me gusta”, etc. Y por más que suene contradictorio al decir que facebook es un medio frío (en el sentido macluhiano) ya que da demasiada información. Lo cierto es que, lo que uno tiene que completar o aportar sigue siendo superior en creces (en mi opinión), frente a la variada y abundante información que uno obtiene en esta red social.
Nace y crece el facebook, ¿Muere el cine, la radio o la televisión?
Lo he hecho yo, lo han hecho mis amigos, mis familiares o conocidos: postear en facebook mientras vemos algún programa de televisión o escuchamos la radio. Más llama la atención aún, escuchar noticias o leer estudios en los que dicen que cada vez más gente postea mientras está en el cine (utilizando smartphones) alabando o despotricando contra la película de turno. Sin duda, toda una nueva manera de comunicarnos que, en mi opinión, no parece estar encaminada a la destrucción o desaparición de ningún medio, sino más bien a su convergencia (ya sea pacífica o problemática).
Es interesante verlo de este modo: si un medio cálido amplía un solo de nuestros sentidos y un medio frío todo lo contrario. En palabras de McLuhan: “Es un medio cálido el que prolonga o amplía un solo sentido en una alta definición”. Al estar conectados con todos estos medios simultáneamente, no sólo estamos utilizando y ampliando todos (o casi todos) nuestros sentidos en la utilización o interacción con un medio (cálido, el que amplia más de un sentido), sino que, lo estamos haciendo, precisamente porque estamos utilizando varios medios a la vez. Y nos gusta. Es un atractivo para la sociedad contemporánea el hacer más de una cosa a la vez y estar en constante movimiento. Es una de las razones por las que en mi opinión el facebook (y otras redes sociales), ha tenido tanto éxito. Porque permiten usarlas mientras se usan o consumen otros medios (como el cine, la radio o la televisión).
Si antes, en palabras de McLuhan: “El poder propio de la radio para implicar profundamente a la gente se pone de manifiesta en su empleo por los jóvenes cuando hacen sus tareas escolares en casa y por muchas otras personas que llevan consigo aparatos de transitores para procurar un mundo privado propio en medio del gentío”. Hoy me parece que el compañero estrella en las labores de muchos jóvenes o adultos es el facebook (o en todo caso el twitter). Lo sospecho al ver frases en muchos estatus como “Haciendo Monografía, “Leyendo”, “Estudiando historia”, “No quiero hacer ese trabajo”, etc. Un mundo privado que quizá, a diferencia de antaño, se quiere hacer público y se espera siempre respuesta de los otros.
¿El facebook de las masas o de las individualidades?
Al leer recientemente tres noticias que mencionan a facebook confirmo que se convierte cada vez más en un mass media, en parte de la llamada cultura de masas, de la industria cultural. Una dice que algunas empresas han decidido vigilar a sus trabajadores a través de redes sociales (principalmente facebook y twitter) ya que en las redes sociales “las posibilidades de conocer las actividades y pensamientos de una persona se amplían”. La otra (que se relaciona bastante con la anterior) es que una mujer en Inglaterra fue despedida con el siguiente comunicado: “a la vista de sus comentarios en Facebook sobre el trabajo y la compañía, creemos que es mejor que, como no está contenta, terminemos con efecto inmediato su empleo”. Y la última, es que un periodista británico realizó un estudio en el que concluyó que facebook puede resultar como un termómetro de las peleas de parejas, al analizar los “estados” de más de diez mil usuarios y darse cuenta de que luego de San Valentín y dos semanas antes de Navidad son las fechas en donde más rupturas de relaciones de pareja se dan. Lo anterior permite comprobar lo masificado que se encuentra facebook hoy en día. Con más de 500 millones de usuarios no resultaría ficticio sostener que “todos” (o casi todos), lo usan.
Sospecho que si Theodor Adorno, filósofo alemán, estuviese viviendo en esta era del facebook, lo consideraría tan banal, homogeneizador y embrutecedor como consideraba, en su tiempo, al cine, la televisión o la publicidad. En “La industria cultural – Iluminismo como mistificación de las masas” sostiene tres ideas que ilustrarán mi hipótesis: “La fusión actual de cultura y distracción no se cumple sólo como depravación de la cultura, sino también como espiritualización forzada de la distracción, lo cual es evidente ya en el hecho de que se asiste a ella casi exclusivamente como reproducción”, “La industria cultural, en suma, absolutiza la imitación”, “Es el triunfo de la réclame en la industria cultural, la imitación forzada, por parte de los consumidores, de las mercancías culturales incluso neutralizadas en cuanto a su significado”.
Debo decir que discrepo en gran medida del señor Adorno en estas ideas. Primero porque creo que cultura y distracción no están (ni deben estar) desligados o divorciados en lo absoluto. Segundo, porque creo que el facebook, no homogeniza ni fomenta la imitación en su totalidad, más bien, hace que el individuo reafirme su identidad y la quiera expresar de todas las maneras posibles. Y tercero, porque creo que el facebook no sólo es un espacio de distracción o para “matar el tiempo”. Desde mi experiencia personal puedo decir que me ha permitido establecer contactos profesionales, disfrutar de discusiones enriquecedoras en las que se aprende mucho, enterarme de noticias o datos realmente interesantes para mí (a los que no consideraría banales para nada), realizar o contactar entrevistados para mis labores como estudiante de periodismo, conocer personas interesantes que comparten mis gustos o intereses.
En suma, no me gusta la masificación de las ideas ni de las imágenes ni estar involucrada “en donde todos están” y el facebook, lejos de llevarme a ello (y a pesar de formar parte de los mass media), me ha permitido mostrar a los otros mi individualidad y diferenciarme del resto. De ahí también su éxito.
El facebook podría asemejarse a los lugares de citas en internet que analiza Eva Illouz en su libro “Intimidades congeladas”. Ella sostiene que: “(…) el yo se construye (en los lugares de citas) descomponiéndolo en categorías discretas de gustos, opinión, personalidad y temperamento”, “El acto de subir un perfil a la web hace que Internet, al igual que otras formas culturales psicológicas como los talk shows y los grupos de apoyo, convierta el yo privado en una representación pública”, “Internet contribuye a una textualización de la subjetividad, el yo se externaliza y objetiva a través de medios visuales de representación y lenguaje”.
Facebook te invita a descomponer tu personalidad en términos de categorías (ideología política, religiosa, gustos literarios, gustos cinematográficos, actividades, intereses, entre otros). Es una construcción de un yo individual, sólo que en vez de ser privado, se convierte en público. No es un yo masificado o de imitación, es una textualización de nuestras subjetividades internas un poco forzada a representación a través de frases compartidas, grupos de los que formamos parte o incluso fotos o videos. Es decir, facebook nos obliga a evaluar nuestros propios conocimientos de uno mismo y a tratar de plasmarlos para que otros los conozcan. Pero, en mi opinión, no es (en casi todos los casos), un yo ficticio u homogeneizado.
Te conozco porque veo tu foto en facebook
Las estadísticas señalan que se suben a facebook más de 83 millones de fotos a diario. El protagonismo e importancia de las fotografías en facebook es impresionante. La imagen, la foto que vemos y compartimos a través de las pantallas nos da una sensación de cercanía, nos aproxima a ciertos detalles de la vida o rasgos físicos (o incluso psicológicos) de alguien que podemos o no conocer personalmente pero que tenemos como contacto en facebook.
Es lo que podemos llamar el “aura” que plantea el filósofo y crítico literario Walter Benjamin y analiza el historiador de arte George Didi-Huberman en “Ante el tiempo: historia del arte y anacronismos de las imágenes”: “¿Qué es el aura, qué es más precisamente esta “trama singular de espacio y de tiempo”? Benjamin responde con una forma que sigue siendo célebre: “es la única aparición de una lejanía, tan próxima como pueda estar”. Los escenarios (o incluso personas) que aparecen en las fotos de facebook de nuestros contactos nos pueden resultar tanto física como en cuanto a conocimiento, absolutamente lejanos o remotos pero, viendo las fotografías nos parecen cercanos, casi como si podríamos estar ahí y formar parte de la fotografía.
Reafirmando lo que digo anteriormente, Benjamin sostiene lo siguiente en su ensayo “La obra de arte en la era de su reproductividad técnica: “En la fotografía, el valor exhibitivo comienza a reprimir en toda la línea el valor cultual. (…). En las primeras fotografías vibra por vez postrera el aura en la expresión fugaz de una cara humana. Y esto es lo que constituye su belleza melancólica e incomparable. Pero cuando el hombre se retira de la fotografía, se opone, entonces, superándolo el valor exhibitivo al cultual”. Tanto como en una fotografía en físico como en las tantas fotografía que podemos observar en facebook, lo que creemos (o vemos) que pasa en el momento en que se hace clic a la cámara y se congela la imagen, cobra mayor importancia que lo “realmente” pasó en ese momento o sus circunstancias específicas. Podemos darle cualquier interpretación o percepción. Eso resulta bastante interesante para todos los que somos usuarios de facebook y creo que, en parte, también podría explicar su éxito.
Eva Illouz sostiene al respecto (en relación a los sitos de citas en la web pero creo, como mencioné anteriormente, que también se ajusta a las redes sociales): “A pesar de los aspectos descorporeizantes de Internet, la belleza y el cuerpo son omnipresentes, pero ahora porque quedaron congelados, convertidos en imágenes que congelan el cuerpo en el eterno presente de la fotografía (…)”. Así, las fotos colgadas de facebook las podemos ver una y otra vez no importa cuándo, no importa dónde, seguirán teniendo el mismo valor. El aura se mantiene y las imágenes siguen estando presentes y manteniéndose cercanas. La imagen tal como la percibe Huberman: “La imagen no es la imitación de las cosas, sino el intervalo hecho visible, la línea de fractura entre las cosas”. Nuestra foto de perfil del facebook, por ejemplo, nos muestra a nosotros solos sentados en una banca. Esa imagen, esa foto, no es una copia de “realidad”, no es una imitación, es un fragmento de realidad que hemos decidido hacer visible.
DH
(Se reservan todos los derechos de autor)
En Comunicación de la UPC, para Sociología con Nugent..???
Exactamente
Hola
Disculpa que te deje este comentario que no tiene nada que ver con tu post, pero no tengo ni idea de cómo se envía un mensaje personalizado, por lo menos no en WordPress. :D
Bueno, me gustaría que comentes sobre lo que sucedió hoy: el supuesto secuestro de un banco de gamarra. Me gustaría saber qué es lo que piensas. Si no puedes, igual gracias :)
Hola, intentaré hacerlo cuando tenga un poco de tiempo :)
Me encantó tu post. Muy completo, gracias por usar otras referencias para enriquecer el conocimiento.